La Familia Rivera

Photograph of the Rivera Family

Mi experiencia me trajo en el camino de la adopción. Yo fui adoptada cuando era una criatura, mi madre y mi abuela me abandonaron en el hospital cuando nací. El hermano de mi abuela y su esposa me adoptaron como su hija. Cuando niña, yo siempre sonaba de adoptar un niño, yo quería seguir el mismo camino de mis padres cuando ellos me cuidaron.


Mis padres no pensaron que yo fuera capas de adoptar tantos niños. Sin mis padres, no estaría donde estoy en mi vida, ellos siempre me escucharon y siempre me aceptaron por las buenas y las malas. Mi madre fue una grande influencia, ella me dijo, “si yo lo hice, tu lo puede hacer mejor.” Mis hijas biológicas me apoyan y me ayudan mucho con los niños. Mis hijas hacen todos los días de fiestas muy maravillosas para los niños. Dios es muy bueno conmigo, yo me siento muy bendecida. Yo he adoptado cuatro niños y estoy en el proceso de adoptar dos más, y también estoy criando cuatro hermanitos y me encantaría adoptarlos. Desafortunadamente, los niños no pueden regresar con sus padres pero gracias a dios los abuelos están en sus vidas. Yo soy una madre de crianza por 13 años y me siento feliz de poder darle tanto amor y cariño ha estos niños. Mis niños son mis niños, ellos están en mí cuidado veinte cuatro horas al día, siete días a la semana.


Yo estoy con la misma agencia por 13 años y las trabajadoras sociales que me asignaron son muy buenas. Yo espero que la agencia me apoye; nosotros necesitamos trabajar juntos para el bienestar de nuestros niños.


Soy una persona muy honesta, y se como navegar el sistema, encontrar lo que necesito y conozco mis derechos y los derechos de mis niños. En trece años, he criado a 46 niños en mi hogar, solamente dos adolescentes me dieron problemas. Si los niños no regresan con su familia biológica, yo no los regresos para que ellos sean movidos a otra familia de crianza. Los niños que se han ido de mi hogar, han mejorado emocionalmente, físicamente, y en su comportamiento. Los adolescentes se graduaron de la escuela secundaria y ahora están estudiando en la universidad.


La tradición que nosotros empezamos es de asegúranos que Santa Claus siempre visita nuestro hogar en el día de Navidad y la familia entera siempre están juntos para celebrar cualquier día de fiesta. Mis vecinos me llaman “La Dama Arco Iris” porque en mi hogar he tenido niños de diferentes razas, culturas, origen nacional, y colores. He cuidado niños americanos de origen Africanos, griegos, irlandeses, mexicanos, etc. Muchos de mis vecinos se han convertidos en padrinos de mis niños. Cuando llega un nuevo miembro de la familia, nosotros lo introducimos a nuestros amigos, familiares, y vecinos. Toda mi familia me apoya en mi decisión de criar y adoptar.


Me pregunto, ¿que es lo que me da la fuerza?, pues es el amor y todo el agradecimiento que yo recibo de mis niños y poder compartir en todas las cosas especiales que ellos hacen cada día. Le doy gracias a Dios que yo estoy aquí para verlos hacer estas cosas. Cada día es un día especial con mis niños.


Cuando me introduzco a los miembros en “El Circulo de Apoyo”, yo le aconsejo a los padres adoptivos prospectivos que necesitan adoptar con el corazón, nosotros sabemos que es lo que le hace falta ha estos niños, usted lo sentirá en el corazón. Los niños saben que usted se preocupa de ellos cuando usted verdaderamente los escucha. Ellos entienden y se dicen, “alguien se toma el tiempo para escuchar me.”


Un día al mes en mi agencia, yo me ofrezco como una mentora para padres adoptivos prospectivos.