La Familia Solares/Villagran

Photograph of the Solares/Villagran Family

Tome la decisión de adoptar después de haber perdido tres bebés. Hemos esperado cuatro años para adoptar pero yo pienso que esperamos demasiado tiempo. Mi marido tiene dos hijas de su casamiento previo pero yo no tenia niños. Nosotros nos dimos cuenta de que niños necesitan mucha comprensión y amor. Adoptar fue una gran experiencia para nosotros. Adoptamos a Anna a los 2 añitos y 4 meses; ella es tan dulce y muy inteligente. Dios tuvo este plan especial para mí, y cuando usted abre las puertas a un niño, usted abre también las puertas a Dios.


Photograph of the Solares/Villagran FamilyNuestra familia nos apoyo, mi madre, mis hermanos, y las hijas de mi marido. Sufrí mucho cuando me informaron que no podía tener niños, me puse muy triste. Sentía una gran perdida en mi vida, el amor de un niño. Yo comencé comprender que cualquier persona puede dar a luz a un niño, pero cuidar, adorar, y proporcionar lo necesario para un niño es mucho más duro y esto es lo que hace un padre.


Photograph of the Solares/Villagran FamilyLa agencia me ayudó a encontrar a mi hija Anna. Fuimos los padres de crianza de Anna por 4 meses antes que nos dieran la oportunidad de adoptarla. En Febrero de 2007, celebramos su bautismo y elegimos como madrina la hija mayor de mi marido. Los profesores de Anna nos comunican opiniones buenas acerca de ella y nosotros estamos muy orgullosos.


Yo alentó a posibles padres adoptivos que adopten; es una experiencia tan hermosa. Estos niños necesitan alguien que los puedan adorar y cuidar, ahora que ellos no tienen familia. La agencia me trató muy bien y me apoyo a través del proceso.


Photograph of the Solares/Villagran Family

Mi única pena con respecto al proceso, es que no debía haber tomado tanto tiempo para colocar un niño en un hogar que está dispuesto y queriendo abrir sus brazos a un niño. Nos tomó 5 años como padres de crianza para que Anna llegara a nuestro hogar, que, por supuesto, llegó a ser una bendición muy grande. Mi consejo para las trabajadoras sociales es que las familias pueden llegar a realmente desalentados y decidir no seguir con el proceso, si la duración del mismo se toma más tiempo que lo necesario.